Vivo constantemente con una lista de cosas por hacer

listas

Esta expresión es muy significativa, existen formas de ser, personalidades, tanto en el hombre cómo en la mujer en las que el funcionar con listas, (ya sean hechas por ordenador, de papel, o mentales) se ha convertido en una manera natural de proceder, con natural me refiero a dos cosas:

.- Por un lado esta manera de funcionar se ha incorporado a la persona, de tal forma que los que viven a su alrededor apenas si los conciben sin sus listas.

.- Estas listas se convierten en una herramienta imprescindible para el quehacer de la persona en su día a día, de forma que se elaboran listas para casi todo:
.- Para el trabajo.
.- para la casa.
.- para con los hijos.
.- para con la pareja.
.- Etc…

Además estas personalidades se caracterizan por una serie de rasgos:

.- Suelen ser personas tremendamente productivas, para los que la eficacia y eficiencia se convierten en un valor fundamental tanto para ellos mismos cómo para lo que esperan de los demás.

.- Son perfeccionistas, exigentes, meticulosos comprobando, sin dejar nada a la improvisación, en aquello en lo que se implican.

.-El ocio y el descanso está permitido si y sólo si se considera merecedor de éste.

.- Son personas muy responsables, con facilidad para atribuirse y “hacerse cargo” de las responsabilidades de los demás.

.- Raramente se implican o realizan actividades dirigidas a procurar su bienestar personal, suelen elegir actividades en las que la familia tambien participe.

.-Sufren de sensaciones de: incomodidad, egoismo o culpabilidad al pensar en la posibilidad de otorgarse actividades o intereses lúdico sociales sólo para ellos.

Detrás de todo esto se esconde una falsa sensación de seguridad y control.

La terapia psicológica en estos casos va dirigida a que la persona sea consciente de ello, así cómo a que recupere y/o aprenda nuevas formas de plantearse su presencia y objetivos en la vida.

Esta forma patológica de comportarse, con la edad, no sólo va pasando factura a nivel: familiar, social y laboral, además personalmente presenta un enorme desgaste anímico ( depresión en la mayoría de los casos) y/o de salud.

Cuando el paciente es consciente e identifica cuales son los patrones de pensamiento, así cómo los comportamientos y actitudes que refuerzan esa forma particular de ser y, aprende a modificarlos, es entonces cuando realmente su vida se convierte en una vida productiva y eficaz, tanto para él mismo cómo para los de su alrededor.