Personas tóxicas: tolerancia cero

PERSONAS  TOXICAS: TOLERANCIA CERO

 

Se ha hablado y se habla mucho de las personas tóxicas, afortunadamente, cada vez existen  más artículos dónde se  nos describen cuales son las características de personalidad así cómo las estrategias y métodos de: manipulación, chantaje,  victimización, desvalorización, venganza  y culpa entre otros,  que utilizan estos sujetos para conseguir sus objetivos.

Pero este artículo no va a tratar sobre ellos sino, que hacer con ellos.

Y es que cada vez son más frecuentes los casos de personas que acuden a consulta víctimas de la relación con estas personas tóxicas.

Imagino que cómo persona víctima de relacionarte con estas “personalidades” habrás utilizado multitud de estrategias y soluciones para:

.- Tratar de “comprenderlos” y “justificar” lo incomprensible e injustificable de sus actos para contigo y,  para “entender” la visión particular de las personas, las cosas y la vida en general que estos sujetos tienen.

.- Procurar entender porque el estar con ellos/as te hace sentirte intranquilo, en alerta, coaccionado, sin poder ser tu.

.- Anticiparte, prepararte posibles formas de responder  para que sus criticas, desvalorizaciones y manipulaciones sutiles pero muy afiladas  sobre ti o sobre los demás, te hacen sentir pequeñito, inferior y en un callejón sin salida.

 

Pues bien, la solución a estos problemas está en ti y completamente a tu alcance, tan sólo depende de que des : UN CAMBIO.

Primero

 

Empieza por dejar de querer  cambiarles, no sirve, ya lo has comprobado.

¿Por qué no sirve? Por una razón muy simple, porque mientras el problema lo tengas tu y no ellos, no ven sentido a cambiar ni a plantearse que lo que hacen o dicen este mal.

Así que deja de hacerles “su trabajo”.

Estas personas tienen patologías mentales, fundamentalmente tres: son narcisistas, son excesivamente desconfiados y aunque no todos,  si en muchos casos sufren de delirios que les hacen sentirse especiales o justificar sus actos.

 

Segundo

 

Cambia tú.

 

.- Deja de guiarte por las apariencias.

Y si, da igual que sea tu  madre, una persona mayor o demasiado joven, tu prima/o, tu cuñada/o, tu suegra, tu compañero de trabajo, una madre del cole,  o esa “amiga” que dice ser  tu mejor amiga y que quiere que le cuentes para  ayudarte, tu novio, tu esposa.

O que sea una persona “respetable”, educada, culta, atractiva.

Que te prometa el oro y el moro, que sea un /a embaucadora con sus frases y palabras.

Porque a la hora de la verdad, lo que cuentan, ya lo dice el refrán, son los hechos.

Si los hechos de estas personas te hacen sentir mal, quítate la venda, deja de engañarte, no te haces ningún bien.

Quizás, seguramente te cueste mucho trabajo verlos realmente como son, quizás vaya en contra de tus valores o principios morales aceptar que hay gente que se porta mal y que con sus actos hace daño.

Ninguno de estos motivos justifica que debas de seguir permitiendo que esa persona actúe impunemente contigo cada vez que quiera.

.- Deja de ser tan buena/o y/o educado.

Las personas con trastornos de personalidad, no ven ni valoran lo que tu ves ni lo que tu valoras.

Se mueven por otros valores e intereses.

Fíate de tus instintos y sentimientos y

Se bueno/a y educado con quien lo valore y realmente lo merezca, recuerda no porque “lo parezca”.

.-No los subestimes.

Puede que por sus actos, por como recurren al chantaje emocional o por como utilizan  las amenazas y mentiras te parezcan muy crío/as, inmaduros, nada más lejos de la realidad.

Son adultos, saben muy bien lo que tienen que decir y/o hacer.

Mantén alejada a la pena, a la compasión, a la esperanza de que a través de tus buenos actos e infinita paciencia aprendan (porque crees que no saben o no han podido aprenderlo y eres tu el encargado de hacerlo) o cualquier otra emoción que te hace perdonarlos.

No funciona.

.- No te permitas mostrarte vulnerable, inseguro/a o con miedo con ellos.

No saben ni les interesa empatizar.

Tomaran tu inseguridad, vulnerabilidad como un signo de debilidad.

Verán justificado el atacarte por ello (manipulándote, mintiéndote…)

Lejos de plantearse un cambio de actitud reforzarás su actitud de superioridad o de desprecio hacia ti.

 .- Llama a las cosas por su nombre.

Generalmente nos da pudor, hablar mal de las personas que dicen “querernos y hacer todo lo posible por nuestro bien”.

Además cómo son tan habilidosas, acaban generando tal confusión que puede que ocurra el efecto contrario, que acabes tú echándote la culpa y sintiéndote mal.

Si se ha portado mal se ha portado mal, si te ha hecho daño lo ha hecho. Si se merece una opinión negativa sobre el/ella atrévete a tenerla.

Nada ni nadie tiene derecho a tratarte mal.

.- No les respetes tanto ni les prestes tanta atención

Mira a ver si tu respeto nace del miedo o de la excesiva educación para con ellos y revisalos

¿Que hace que tengas miedo? ¿ Con otra persona aguantarías dejarías que te hiciera dijera lo que si dejas a esta persona?.

Protégete, evítalos cada vez que no sea necesario estar con ellos,  no tienes que demostrarles nada

.- No luches, defiendas o te vengues, fortalécete.

Estas personas son muy vengativas, no te pongas en su punto de mira.

En su lugar atrévete a empoderarte, a creértelo.

No les ataques ni te defiendas, ignóralas siempre que puedas, pero ignóralas con elegancia, que no se note.

Si te sienten fuerte, dejaran de molestar y/o provocarte.

 

Por último recuerda que estas personas están puestas en tu vida para que si aún no lo has hecho APRENDAS A QUERERTE , A QUERERTE BIEN.